Basamos nuestra viticultura en el conocimiento de la planta y sus relaciones con su entorno como fuente de calidad y rechazamos teorías basadas en la superstición.

Creemos que podemos mejorar la elaboración y viticultura aplicando de forma selectiva las últimas tecnologías a la vez que mantenemos un enfoque tradicional no-intervencionista.

Conocimiento del terroir.

El conocimiento de nuestra parcela, con sus peculiaridades es fundamental para un buen manejo del viñedo.

Jamás usamos herbicidas, ni insecticidas ni tratamientos mecánicos que destruyen el suelo.

Lo que no se puede medir no se puede mejorar.

Una de las máximas de nuestra viticultura es que cada intervención en viña debe tener una justificación. Para poder tomar decisiones analizamos conjuntamente un montón de datos cruzados. Datos de suelo, datos meteorológicos, mediciones en campo son analizados continuamente en nuestro propio "Centro de análisis de datos de la viña", con software desarrollado enteramente por nosotros.